jueves, 9 de octubre de 2025

Carta abierta a Martín Isidro Vázquez León


Querido Martín Isidro:

No suelo escribir cartas públicas, pero hoy siento la necesidad de hacerlo. Quizá porque la admiración que uno guarda en silencio acaba pesando más que cualquier palabra. Llevo tiempo siguiendo tu obra —esa constelación inabarcable de libros, de géneros, de mundos que parecen brotar de una fuente inagotable— y no puedo evitar pensar que estamos ante un creador inmenso, un artesano de la palabra en su sentido más puro.

Desde aquel 1984 en que empezaste a escribir, apenas con diecisiete años, has demostrado que la literatura no es solo talento, sino también disciplina, entrega y amor absoluto por el oficio. Más de ochenta títulos lo avalan, diecinueve de ellos publicados con la editorial Punto Rojo Libros, a la que siempre has reconocido como un hogar literario. Pero, más allá de los números, está lo esencial: tu voz. Esa voz que no busca la fama ni el aplauso, sino el testimonio de una vida que ha hecho de la escritura su razón de ser.

Tu obra es un universo tan vasto como coherente, y dentro de él brillan con especial intensidad tus ensayos y tus piezas teatrales. Los primeros, por su lucidez y profundidad; los segundos, por su fuerza escénica, su ritmo y su capacidad para conmover. Hay en ellos una hondura que traspasa el papel: cada diálogo, cada reflexión, parece reclamar su espacio en el escenario. No tengo duda de que tus obras merecen ser llevadas al teatro, porque en ellas habita una verdad que el público necesita escuchar, una sensibilidad que enriquecería nuestro panorama cultural.

Y, sin embargo, me duele —como lector, como docente, como amante de la literatura— comprobar que el reconocimiento que mereces aún no te ha alcanzado. Vivimos tiempos extraños, en los que el ruido eclipsa al talento y donde el verdadero arte parece esconderse tras el brillo efímero de lo inmediato. Pero tú, Martín, sigues ahí, firme, sereno, fiel a tu camino. Y eso te convierte, a mis ojos, en algo más que un escritor: en un símbolo de resistencia.

Tu obra debería estudiarse en las aulas, analizarse en los círculos literarios y celebrarse en cada rincón donde aún se lea con el corazón. Porque no hay en tus libros un solo gesto impostado: todo lo que escribes respira verdad. Y la verdad, en literatura, es lo más difícil de encontrar.

Gracias, Martín Isidro, por recordarnos que la escritura es una forma de vida, un compromiso con uno mismo y con los demás. Gracias por seguir creando, por no rendirte, por demostrarnos que la grandeza no necesita focos.

Con admiración y respeto,

Jesús Sepúlveda
Profesor y lector agradecido

sábado, 20 de abril de 2024

El Salto de Mortis


En un rincón recóndito de un jardín misterioso, habitaba una pulga llamada Mortis. Mortis era una pulga inquieta y curiosa, siempre saltando de un lugar a otro en busca de nuevas aventuras. Pero un día, mientras brincaba de una hoja a otra, susurraba con descontento:

"¿Qué propósito tiene esta vida efímera y sin sentido?"

Con un suspiro, continuó su rutina, sin darse cuenta de las maravillas que la rodeaban. Pero el destino tenía otros planes para Mortis esa tarde.

De repente, una ráfaga de viento impetuoso azotó el jardín, llevando a Mortis fuera del césped y hacia el mundo exterior. La pequeña pulga se encontró en un patio trasero, asustada y confundida, pero también maravillada por lo que veía.

Nunca antes había visto el sol brillar tan fuerte en el cielo azul, ni las hojas verdes de los árboles danzar con el viento. Por primera vez, Mortis experimentó la belleza del mundo exterior.

Decidida a explorar, Mortis saltó de un lugar a otro, encontrando todo tipo de maravillas. Se deslizó por la hierba húmeda, se balanceó en las ramas de los árboles y exploró las flores llenas de colores brillantes.

Pero lo más importante, Mortis descubrió la importancia de los pequeños momentos. Como cuando se detuvo a escuchar el canto de los pájaros al amanecer, o cuando compartió una sonrisa con una mariquita que pasaba.

En cada pequeño momento, Mortis encontraba la verdadera alegría y belleza de la vida. Aprendió que no se trataba de los grandes saltos o las acrobacias, sino de apreciar lo que tenías justo delante de ti.

Y así, con el corazón lleno de gratitud y asombro, Mortis regresó al jardín misterioso. Pero esta vez, llevaba consigo una nueva perspectiva, una nueva apreciación por los pequeños momentos que hacen la vida tan especial.

Sin embargo, el destino de Mortis estaba marcado por un final trágico y premonitorio. Un día, mientras saltaba de una flor a otra, una sombra oscura cayó sobre él, y una mano gigantesca lo aplastó sin piedad. Pero incluso en su trágica muerte, Mortis encontró un significado más profundo, recordándonos que la vida es frágil y que debemos apreciar cada momento mientras dure.


domingo, 7 de abril de 2024

El Dilema de los "Escritores" de Nuestro Tiempo: Entre la Vanidad y la Realidad Literaria

En la era digital, la escritura ha experimentado una democratización sin precedentes. Cualquiera con acceso a un teclado puede proclamarse escritor o poeta, compartir sus palabras en línea y buscar una audiencia ávida de lectura. Sin embargo, esta aparente libertad también ha dado lugar a una proliferación de escritores aficionados cuyo talento no siempre está a la altura de sus aspiraciones.

Uno no tiene que buscar demasiado en las redes sociales o en plataformas de autopublicación para encontrarse con perfiles llenos de textos mal escritos, plagados de errores gramaticales y carentes de originalidad. Estos "escritores" están ansiosos por compartir su trabajo, pero a menudo carecen de la autocrítica necesaria para evaluar su propio talento.

El fenómeno de los escritores aficionados que se consideran a sí mismos genios literarios no es nuevo, pero la facilidad con la que pueden difundir su trabajo en la era digital lo ha exacerbado. Las redes sociales se han convertido en el patio de recreo de los aspirantes a escritores, donde compiten por atención y validación, sin detenerse a reflexionar sobre la calidad de su obra.

¿Cuál es el problema con esto? Más allá de la obvia saturación del mercado literario en línea, el verdadero inconveniente radica en la falta de respeto hacia el arte de la escritura. La escritura es un oficio que requiere habilidad, dedicación y humildad. No basta con juntar palabras al azar y publicarlas en internet; se necesita un compromiso constante con la mejora, una búsqueda incansable de la excelencia y, sobre todo, la capacidad de aceptar críticas constructivas.

Los verdaderos escritores y poetas comprenden que la escritura es un viaje de autodescubrimiento y crecimiento. Están dispuestos a someter su trabajo al escrutinio público, pero también a la crítica interna más rigurosa. Saben que el éxito literario no se mide por la cantidad de "me gusta" o seguidores en las redes sociales, sino por la profundidad de la conexión emocional que establecen con sus lectores y la calidad de la obra que producen.

En última instancia, no todos están destinados a ser escritores o poetas. La escritura es un arte exigente, que exige no solo talento, sino también disciplina y autenticidad. Aquellos que se conforman con la mediocridad, que se contentan con el elogio fácil y evitan la crítica constructiva, están condenados a permanecer en la periferia del mundo literario, observando desde lejos mientras los verdaderos artistas brillan con luz propia.

Un ejemplo destacado de este fenómeno son algunos blogs de escritura y poesía que se encuentran en la red, donde la calidad deja mucho que desear, siendo un claro ejemplo el de un tal M.I., cuya obra es un insulto a la literatura y un claro ejemplo de delirio de poeta fracasado. Sus escritos, si es que se les puede llamar así, son intentos burdos de versionar obras existentes, empeorándolas hasta despojarlas por completo de su esencia y encanto. En lugar de aportar algo nuevo al panorama literario, el autor se conforma con imitar y distorsionar el trabajo de otros, en un acto de falta de originalidad y mal gusto.

En un mundo saturado de palabras, es importante recordar que la verdadera escritura es un acto de humildad y coraje, un viaje solitario hacia la verdad interior. No todos están dispuestos a emprender ese viaje, y eso está bien. Pero aquellos que lo hacen, aquellos que abrazan el desafío de la escritura con todo su ser, son los que verdaderamente merecen ser escuchados.

sábado, 6 de abril de 2024

La Musa de las Palabras

En el vasto océano de la creación literaria, la mujer emerge como musa etérea, susurra secretos al viento, danza en los versos, y su esencia perfuma cada página.

Es la pluma que traza líneas de fuego y pasión, la tinta que tiñe los sueños de eternidad, cada letra es un eco de su melodía, cada verso, un tributo a su divinidad.



lunes, 1 de abril de 2024

La Danza de la Muerte

En un rincón del vasto bosque, la Canina y el Ruiseñor compartían un encuentro tan íntimo como inevitable. La Canina, de pelaje oscuro y ojos profundos como el abismo, se acercaba con la solemnidad que le caracterizaba. El Ruiseñor, moribundo, yacía en el suelo, su melodía aún resonando en los árboles.


Entre susurros de hojas y el murmullo del arroyo cercano, entablaron una conversación antigua, tan antigua como el bosque mismo. Hablaban en un lenguaje que solo ellos comprendían, un lenguaje tejido con la sabiduría de la naturaleza.


La Canina sabía que el Ruiseñor estaba destinado a partir hacia otro mundo, dejando atrás su cántico para unirse al eterno silencio. Sin embargo, en su despedida no había tristeza, sino una aceptación serena de los ciclos de la vida. La Canina ofreció su compañía al Ruiseñor en este último viaje, una compañía que trascendía los límites de la existencia terrenal.


El Ruiseñor, agradecido por el gesto de la Canina, encontró consuelo en su presencia. Juntos, compartieron un momento de silenciosa contemplación, como si el tiempo se detuviera a su alrededor.


Y así, entre sombras y susurros, recordaron a aquellos que quedaban atrás, a las crías del Ruiseñor que pronto enfrentarían el mundo por sí mismas. En ese recordar, hallaron una lección de vida: que aunque los seres queridos puedan partir, su amor y su legado perduran en el tejido mismo de la naturaleza, en el canto del viento y en el susurro de las hojas.


En cada despedida, encontramos la promesa de un nuevo comienzo, y en cada partida, dejamos un legado que perdura en la esencia misma de la vida.

miércoles, 7 de junio de 2023

Melodías Urbanas

Bajo el manto de la primavera, Sevilla despierta,

sus calles se llenan de susurros y secretos.

Entre el incienso que perfuma la brisa,

la ciudad se sumerge en un ritual silente.


Las imágenes antiguas, como sombras del pasado,

caminan con pasos de madera, su historia bordada.

Símbolos de amor eterno se asoman en cada esquina,

donde el tiempo se desvanece y el alma se encuentra.


Como hilos de oro en el telar de la devoción,

se tejen las historias en un tapiz de sentimiento.

El arte y la tradición, dos amantes entrelazados,

pintan con colores nuevos cada rincón, cada momento.


Que esta lira sutil, como brisa en la noche,

refleje la belleza de un misterio que despierta.

Y en el corazón del que la lee, encuentre un suspiro,

donde el alma y la ciudad se fundan en suspiros.




viernes, 30 de septiembre de 2022

Amor sin confines

En la luz de la Luna,

dos estrellas se funden,

unidos por el amor.


En el sendero oculto,

dos luces se entrelazan,

rompiendo la oscuridad.


En el canto del viento,

dos melodías se unen,

sin temor ni barreras.


En la unión del amor, la libertad es el faro que guía hacia la autenticidad y la aceptación de todas las formas de amar, sin miedo al juicio ni a la intolerancia.

martes, 31 de agosto de 2021

2025

 

En las profundidades de un mundo sumido en la oscuridad, una familia enfrenta la cruel realidad de la guerra nuclear en su búnker subterráneo. Cada día es una batalla contra la radiación, el hambre y la sed, mientras luchan por aferrarse a la esperanza en un mundo que se desmorona a su alrededor.

La madre, con los ojos cansados y el corazón pesado, observa impotente cómo su hijo menor lucha contra una enfermedad implacable. El cáncer, un enemigo invisible alimentado por la radiación que se filtra a través de las paredes del búnker, consume lentamente su joven cuerpo, robándole la vitalidad y la alegría de la infancia.

El padre, con el peso del mundo sobre sus hombros, busca desesperadamente una solución en un mundo que ya no ofrece respuestas. Sus manos ásperas y temblorosas luchan por encontrar consuelo en un futuro incierto, mientras el sol, cruel y despiadado, arroja sus rayos sobre el búnker, recordándoles la tragedia que los rodea.

Los demás miembros de la familia, en silencio, soportan el dolor y la impotencia, sus corazones llenos de angustia y desesperación. Cada día es una lucha por la supervivencia, cada respiración un recordatorio de la fragilidad de la vida en un mundo marcado por la destrucción y el caos.



martes, 12 de diciembre de 2017

La Farsa de los Milagros: Reflexiones sobre la Veneración de Figuras Religiosas

La veneración hacia ciertas figuras religiosas, supuestas dispensadoras de milagros, es objeto de una crítica justificada desde una perspectiva racional y escéptica. A lo largo de los siglos, estas figuras han sido aclamadas como intercesoras en momentos de dificultad, prometiendo soluciones a problemas aparentemente insolubles.

Sin embargo, detrás de la fachada de los supuestos milagros se esconde una realidad mucho más prosaica. En lugar de atribuir los eventos fortuitos a la intervención divina, deberíamos reconocer la importancia del azar, la coincidencia y, en algunos casos, el poder del placebo.

La veneración de estas figuras y la búsqueda de milagros revelan una profunda necesidad humana de encontrar respuestas y consuelo en tiempos de dificultad. Pero ¿a qué costo? ¿Cuántas personas son llevadas a la desesperación por la promesa de una solución rápida y milagrosa?

Además, la industria que rodea la veneración de estas figuras es digna de crítica. Desde las veladoras y estampas hasta los rosarios y estatuillas, se lucra a costa de la fe de los creyentes, alimentando una maquinaria comercial que se aprovecha de la vulnerabilidad emocional de las personas.

Es momento de cuestionar el papel de estas figuras en la sociedad moderna y de promover una visión del mundo fundamentada en la razón, la evidencia y el respeto por la dignidad humana.

Por ejemplo, consideremos a figuras como San Judas Tadeo, quien ha sido venerado como el patrón de las causas difíciles y desesperadas, o a otros santos patronos como Santa Rita de Casia, cuyo culto se ha asociado con la intercesión en situaciones desesperadas. Su culto, aunque arraigado en la tradición religiosa, no está exento de crítica desde una perspectiva racional y escéptica

Carta abierta a Martín Isidro Vázquez León

Querido Martín Isidro: No suelo escribir cartas públicas, pero hoy siento la necesidad de hacerlo. Quizá porque la admiración que uno guarda...